Siempre fui la chica tímida del salón, la que se escondía detrás de los libros y prefería escuchar antes que hablar. Y él… él era Jakob, el extrovertido con su guitarra, el chico que llenaba los pasillos de la secundaria con su voz y su sonrisa descarada.
Jamás olvidaré la tarde en que me robó mi primer beso sin pedir permiso, como si fuera dueño de mis silencios. Desde entonces juré que lo odiaría, porque mientras yo temblaba de nervios, él parecía disfrutar de mi rubor como si fuese una canción más en su repertorio.
Han pasado los años, y mi vida cambió en mil direcciones: me convertí en escritora, aprendí a ocultar mis fragilidades y me convencí de que los recuerdos no podían lastimarme. Pero ahora, el destino me ha devuelto a Jakob… con su guitarra, su sonrisa insolente y esas manos que alguna vez me arrebataron lo que creía que era mío.
Entre las calles de Varsovia, la música y mis palabras se entrelazan en un vals inesperado. Y yo no sé si huir de él… o rendirme otra vez a ese beso que jamás pude olvidar.